Colchones de espuma con memoria. Dispositivos de respiración para los bomberos. Termómetros infrarrojos de oído que darán lecturas casi instantáneas.

Las investigaciones que la NASA comenzó con la mirada en los cielos siempre han regresado a nuestra vida en la Tierra.

Ahora, la NASA está lista para lograr más avances gracias a Juno, la sonda que llegó a la atmósfera de Júpiter tras un viaje de cinco años. Es muy pronto para saber qué novedades traerá consigo la nave de 1.100 millones de dólares, pero se espera que dé rendimientos.

Juno orbitará Júpiter con la intención de entender el origen y la evolución del planeta. Lo que encuentre servirá para que los investigadores entiendan cómo se crean los sistemas solares.

Los expertos dicen que Juno es el ejemplo más reciente de que las investigaciones de alta tecnología de la NASA tienen efectos beneficiosos en nuestra vida diaria.

"Hay avances en la ciencia y la tecnología que tienen enormes implicaciones más adelante… simplemente es muy difícil predecirlo en el momento", dijo G. Scott Hubbard, profesor de Aeronáutica y Astronáutica en la Universidad de Stanford y antiguo director del Centro Ames de Investigaciones de la NASA.

Es imposible medir con precisión lo buena que es una inversión de la NASA. Sin embargo, algunos analistas lo han intentado y estiman que por cada dólar que la NASA gasta, se obtienen ganancias de siete u ocho dólares.

"Las cosas que damos por sentadas no existirían sin el programa espacial", dijo Bill Nye, director deThe Planetary Society, refiriéndose al GPS y a los reportes climatológicos como ejemplos de las tecnologías que tenemos gracias a que Estados Unidos ha invertido en la investigación espacial. "La NASA es la mejor marca de Estados Unidos. Incluso la gente que odia a EE.UU. respeta lo que hace la NASA".

El equipo de la misión Juno cuenta con representantes de ocho países, según la NASA.

Juno es un ejemplo de lo que los científicos llaman investigación básica, con la que se pretende entender el mundo, pero sin fines de lucro.

Hubbard mencionó varios ejemplos de investigación básica innovadora que dio pie a industrias multimillonarias enormes. La invención del transistor en 1947, que surgió de las investigaciones de Bell Labs, dio vida a la industria electrónica. ARPANET, un proyecto del organismo de investigaciones del Pentágono, se volvió lo que hoy es internet.

Uno de los ejemplos de que la NASA cosecha frutos a largo plazo son las camas en las que muchos dormimos. Ahora, la espuma con memoria es común en productos como los colchones Tempur-Pedic.

Curt Niebur, científico jefe del programa New Frontiers de la NASA, dijo que Juno ayudará a avanzar en las estrategias para protección contra radiación para aparatos electrónicos y en paneles solares. Esto se debe a que Júpiter tiene una radiación muy elevada, lo que pone en riesgo a las naves espaciales.

"Los rendimientos científicos de Juno no se medirán con la cantidad de preguntas a las que responda, sino por la cantidad de preguntas nuevas y más detalladas que haga surgir", dijo Niebur, quien agregó que estos hallazgos se usarán en misiones futuras.

Para Nye, quien vio el desarrollo de los acontecimientos desde un auditorio en el Laboratorio de Propulsión Jet de la NASA en Pasadena, California, el viaje de Juno a Júpiter es el comienzo de una serie de viajes más emocionantes.

"Simplemente no sabes a dónde va a llevar", dijo Nye respecto a las investigaciones. "No sabemos, por eso estamos explorando".

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