Los ecuatorianos residentes en España cuentan desde este 2016 con una ‘Escuela del Migrante’ que, aunque incipiente, alimenta sus expectativas para calificarse en diversas materias y poder lanzarse en mejores condiciones al mercado laboral de la nación europea, fuertemente precarizado.

Esta iniciativa inédita del gobierno ecuatoriano permitió que cerca de 300 emigrados egresaran recientemente de cursos de formación en la Universidad ‘Camilo José Cela’, de Madrid, aunque, según estimados otros 250 habrían accedido a un tipo de preparación similar on-line hasta la fecha.

María Teresa Espinoza, por ejemplo, cursó el de Informática; César Bolaños aplicó al de Asociacionismo, mientras que Ángel Maldonado y Rosa Muñoz siguieron el de Emprendimiento; pero, un número importante de emigrados ecuatorianos se quedaron con los deseos de integrarse, luego que fueran desbordadas las solicitudes de matrícula.

El objetivo es formar a la comunidad ecuatoriana uue se vio precisada a marcharse de su país de origen hacia España cuando en 1999 se registró en Ecuador el llamado 'feriado bancario'. Estos programas buscan también mejorar su perfil profesional con el estudio de idiomas, informática, emprendimiento, asociacionismo y otras áreas de interés, bajo la modalidad presencial, y el de la prevención de adicciones en el ámbito escolar y familiar ‘on line’.

Entre los cursos de formación que se han impartido uno fue sobre cómo generar destrezas para generar una organización social; otro sobre atención telefónica con vista a incentivar a quienes podrían ocupar puestos en los llamados ‘Call Center’ donde hay ofertas de empleo en España; además se explora también la formación ‘on line’ a través de internet.

Paúl Granda, quien ha sido el coordinador desde el Consulado de este proyecto, señaló a Andes que la Embajada de Ecuador en España, luego de analizar la situación de vulnerabilidad de los compatriotas en ese país, fundamentalmente relacionado con la ausencia de empleo y de oportunidad de trabajo, identificó que uno elementos que reduce esa situación es la capacitación, “y es por eso que decidimos nosotros crear lo que hemos denominado la Escuela del Migrante”, acotó.

La percepción desde la misión diplomática se sostiene en los datos del Estudio sobre la Población de Origen Ecuatoriano en España realizado en 2015 por la Universidad Pontificia Comillas y el Observatorio Vasco de Inmigración.

Según esa investigación, de los 450.000 ecuatorianos que residen en España, el 32% padece desempleo y un 18% sólo tiene trabajos temporales, por lo que esta iniciativa se convierte en una herramienta que busca revertir en alguna medida esa situación.

Es por ello que los cursos en oferta guardan relación con los principales oficios en los que se desenvuelven los miembros de la comunidad ecuatoriana en tierras españolas, como los restaurantes y los distintos emprendimientos, y sus necesidades de preparación en informática e idioma inglés.

Al respecto se refirió en un conversatorio con la prensa el canciller Guillaume Long, tras regresar de una visita a España; indicó que una de las mayores demandas de los migrantes ecuatorianos en aquel país es el de acompañamiento en temas de educación y capacitación, incluso más que en cuanto a planes como el de retorno a su país y otros.

En particular citó la demanda de la educación en inglés por el desarrollo turístico en ese país. "España tiene muchísimo turismo, es uno de los países más visitados en el mundo (…) y obviamente si uno no habla en inlgés, está en desventaja, y gran parte de la diáspora ecuatoriana no maneja el inglés", señaló.

"El curso estuvo estupendamente bien”, reconoció María Teresa Espinosa al ofrecer su testimonio a esta agencia vía telefónica sobre el curso de 40 horas al que asistió.

“Nos enseñaron a manejar (programas de) word, excel, power point; a hacer currículums para encontrar un trabajo. Estuvo muy bien el curso, más que todo con la idea de poder nosotros desenvolvernos en un trabajo", describió.

Relató que entre los asistentes a su curso de Informática “había muchas personas que no sabían y tenían miedo al coger un teclado y el ratón (mause), y mucho de los compañeros que estuvieron ahí aprendieron a desenvolverse en un ordenador y hacer su currículum”.

“Empezamos 30 (estudiantes) y terminamos 28, y eso que (las clases) era el sábado y muchas de las personas teníamos niños y obligaciones, pero había muchísimas ganas y muchísimo entusiasmo ya que el curso era muy interesante”, acotó no sin lamentar que muchos quedaron sin poder inscribirse.

En tanto, Rosa Muñoz explicó a Andes desde España que sus expectativas “eran enormes; desde que lo publicó la Embajada me interesé muchísimo y en cuanto salieron las inscripciones me apunté entre las primeras porque quería vivir esa experiencia. No quería pasar por alto la oportunidad que nos daba la Embajada”, precisó.

“Ese mismo ímpetu lo sentí cuando ya estábamos en el aula, el que todo estábamos muy ávidos de conocimiento y agradecidos con esta iniciativa de la Embajada”, dijo.

En su caso, pudo inscribirse en el curso de Emprendimiento, lo cual le servirá cuando abra su propio negocio.

“Para mí ha sido de gran ayuda, de momento estoy trabajando, pero no en lo que me gustaría; mis planes a corto plazo es montar mi propio negocio: un restaurante”, refirió.

En su opinión, el curso fue de gran valía, toda vez que nos despejó muchas dudas tanto de la tecnología de momento como aplicarlo en cualquier negocio. “El profesor supo llegar a los estudiantes con sus experiencias, su conocimiento, su personalidad y cada clase fue envolviéndonos en nuestros conocimientos, y cada día aprendimos muchísimo”, añadió.

“La verdad que salimos muy motivados para salir adelante para emprender cualquier negocio, cualquier empresa, sea aquí en España o en Ecuador, porque ya hay compañeros que están pensando en viajar a Ecuador a montar sus negocios y empresas, que ya lo tenían en mente y necesitaban este empujoncito”, relató

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